Soy terapeuta integradora y desde hace años acompaño a mujeres que sienten que, en algún momento del camino, se han ido alejando de sí mismas.
Mujeres que han seguido adelante, que han cuidado, sostenido, cumplido, resuelto… pero que un día se miran y sienten: «no me reconozco», «me siento agotada», «sé que algo dentro de mí no está bien, pero no sé qué es».
Y muchas veces el cuerpo también empieza a hablar. Aparece el cansancio, cuesta descansar, el cuerpo duele, la energía se apaga… incluso cuando las pruebas médicas dicen que aparentemente todo está bien.
Mi forma de acompañarte parte de una mirada integradora: mente, emociones, cuerpo y energía forman parte de una misma historia. No se trata de darte respuestas rápidas ni de decirte lo que deberías hacer. Se trata de crear un espacio donde puedas escucharte de verdad, comprender qué estás sosteniendo y empezar a mirar con más profundidad aquello que quizá llevas demasiado tiempo intentando resolver solo desde la mente.
Siempre desde el respeto a la medicina y sin sustituirla. Pero abriendo también espacio a algo que muchas veces queda fuera de una consulta: cómo estás viviendo, qué estás sintiendo, qué has aprendido a callar y cuánto de ti has ido dejando atrás para poder con todo.
Un lugar donde puedas emocionarte sin sentir que tienes que disculparte. Donde no tengas que ser fuerte. Donde tu historia, tus emociones y tu cuerpo puedan, por fin, formar parte de una misma conversación.
De acompañar una y otra vez estos procesos nació la Realineación Interior. Un camino para volver a acercar lo que sientes, lo que piensas, lo que dices y lo que haces. Porque a veces sabemos perfectamente que necesitamos poner límites, cuidarnos o priorizarnos. La verdadera pregunta es: ¿qué hay dentro de mí que hace que, aun sabiéndolo, todavía no pueda hacerlo?
Y de eso va, precisamente, lo que quiero compartir contigo durante estos siete días. No de convertirte en alguien diferente.
Sino de ayudarte a volver a ti.